Como ya adelantábamos en nuestros artículos más recientes, el mercado estaba mostrando signos de cierto agotamiento y de pérdida de inercia alcista.
La alegría de los inversores se enfrenta a semanas delicadas, estacionalmente débiles, caracterizadas por la caída de participación y bajos volúmenes de contratación durante la época estival y especialmente durante el mes de agosto donde las acciones NUNCA han subido desde 1950 bajo un segundo mandato de un presidente de Estados Unidos en un año postelectoral. ¡Estadística demoledora ¡¿Se cumplirá?

Dada la buena salud de mercado, pensamos que sería un merecido descanso, como indica de forma adelantada la liquidez (M2) que tras una pausa el mercado debería volver a retomar su senda alcista de medio plazo de cara a finales de año.

En este sentido, la envolvente bajista semanal no tendría la categoría de “tsunami financiero” como dio lugar a 2022 ni durante los meses de marzo-abril de este año 2025 sino más bien a una corrección de menor magnitud que podría oscilar entre el 5%-10% de caída desde máximos.
Corrección saludable y atractiva para aumentar y/o construir una posición en renta variable de cara a las próximas semanas.

Dicha corrección ya está en marcha cuya confirmación se ha activado con la ruptura a la baja del mínimo creciente de la Línea Avance-Descenso que mide la salud interna de mercado y que suele funcionar como canario de la mina (anticipa el movimiento de las bolsas).

¿Cómo detectar la profundidad de una caída cómo la actual? Entre los indicadores preferidos que utilizamos en nuestra metodología de trabajo, es el indicador Oscilador McClellan que solo nos aporta “valor” cuando alcanza el nivel de -90 y recuperando supera el nivel 0, lo que nos da una alta fiabilidad de que el mercado de acciones (S&P500) haya hecho suelo.
Como se observa, a cierre del viernes se situaba en el nivel de -65, movimiento rápido a la baja que nos avisa que la corrección en curso no debe ser muy profunda. Quizás similar a la vivida a finales del año pasado.

Si observamos la estructura del VIX (volatilidad), con su ruptura al alza del triángulo su predisposición es alcista lo que ayudaría a que las bolsas pudieran tener otro tramo adicional a la baja, lo que se alinearía con lo expuesto en este artículo.

A lo que se sumaría una fortaleza del DÓLAR, a pesar del resbalón sufrido el viernes con un mal dato de empleo en Estados Unidos, que aumentó considerablemente la decisión de una rebaja de tipos de interés para septiembre.

Empieza agosto y es hora de saber cuál el período de vacaciones que se tomará el mercado para recargar pilas después de una subida descomunal desde los mínimos de abril.
Aprovecharemos un eventual aumento volatilidad fruto de un probable período de turbulencias en las cotizaciones que nos ayudará a tener un mayor margen de seguridad en nuestras inversiones futuras.
“Si puedes soñarlo, puedes lograrlo”, Walt Disney.
¡Un saludo a todos y mucha suerte en las inversiones ¡