La aparente calma de los mercados obedece a la creencia firme de los inversores en la figura de los bancos centrales como bomberos ante cualquier incendio que tuviera lugar en los mercados, y en la idea de que harán todo lo posible para evitar cualquier tipo de crisis.
Sin embargo, ya sabemos que los bancos centrales suelen actuar después de que la tormenta haya hecho el máximo daño posible a los inversores y concretamente, a sus carteras.
En los últimos cuatros ciclos económicos, niveles como los actuales han precedido a correcciones de cierta magnitud en los mercados de acciones dando lugar a una limpieza profunda de una gran parte de inversores que sólo han vivido la parte más bonita de la historia, con las archiconocidas vueltas en V de los índices. ¿Esta vez será diferente?

Como solemos decir, el mercado es soberano y no siempre atiende a razones, cuando se propone continuar una tendencia lo hace independientemente de las condiciones generales de la economía o del propio mercado, incluso la semana pasada desafiando a una cierta merma en la abundante liquidez existente.

Si bien, observamos un cierto agotamiento de la tendencia de corto plazo debido a que la pérdida de momentum es notable si atendemos a la salud interna de mercado, con una leve divergencia bajista entre la Línea AD y el índice NYSE que nos hace ser precavidos y esperar a nuevos acontecimientos.

Mientras tanto, y a pesar de la “señal de alerta” en el rabioso corto plazo, el mercado sigue estando robusto en el medio plazo, tal como se muestra en el incremento paulatino de valores de máximos de 52 semanas que sigue su tendencia alcista y nos indica que la liquidez fluye.
¿Y cuál es el mensaje que queremos transmitir? Que mientras la divergencia bajista de la Línea AD y el NYSE siga vigente, no es momento de hacer compras adicionales en la cartera y en cambio, es momento de protegerla ante cualquier corrección/sacudida que se pueda producir próximamente. Por otro lado, las posiciones actuales en cartera no se venden con las condiciones actuales (buena salud de mercado de medio plazo), salvo las señales de peligro se incrementen sustancialmente, que, por ahora, estamos lejos que suceda.

En otro orden de cosas, y en base a una visión global del mercado, según nuestra humilde opinión, estamos viviendo la fase tardía del actual ciclo económico donde la evidencia empírica nos demuestra que los excesos de valoración más pronto que tarde terminarán causando dolor a muchos inversores.
Tal y como se refleja, en la fiebre de la Inteligencia Artificial que parece estar descontando un mundo ideal que, en caso de aparecer alguna fisura interna, podría provocar un tsunami a los mercados dado la gran interconexión sectorial.

El mercado no cesa de ignorar datos macro o síntomas técnicos para la cautela ni tampoco cesa de premiar generosamente toda noticia favorable, incluso en este momento de calendario estacionalmente negativo para el comportamiento de las bolsas como el actual.
Estaremos atentos si la señal de alerta activada y comentada en este artículo, es sólo un “toque de atención” al mercado o es el inicio de un proceso correctivo de las cotizaciones.
«El mayor enemigo del progreso es el conformismo», Carlos Slim.
¡Un saludo a todos y mucha suerte en las inversiones ¡