El espíritu animal (codicia) de los inversores sigue estando excesivamente optimista para el contexto de mercado actual, con una exposición en renta variable en niveles históricos y con la fe ciega de que las cotizaciones permanecerán en tendencia alcista de forma permanente.
Este comportamiento es natural e intrínseco del ser humano que viendo subir las cotizaciones sin descanso, semana tras semana, quieren participar a toda costa de la tendencia por el miedo a perderse (FOMO) unas suculentas ganancias lo que hace que retroalimentan el proceso alcista con sus compras.
Desgraciadamente, y sabiendo que el mercado está diseñado para hacer el mayor daño posible a la mayoría de los participantes, suele acabar mal para los inversores menos informados, quedando atrapados y sin saber qué decisión tomar.
Las señales de “cautela” se amontonan, tal y como lo refleja el indicador de sentimiento de mercado de Market Vane´s Bullish Consensus que recién ha alcanzado el nivel de 70, una referencia clave y sólo superada dos veces en los últimos 15 años, avisando un potencial “techo de mercado de corto plazo”.

Dicho sentimiento extremadamente alcista coincide técnicamente con la parte alta del canal dibujado por el índice S&P500 desde el año 2.020, lo que aportaría mayor credibilidad a un potencial giro bajista en estos niveles.

No hay que olvidar que la liquidez, principal catalizador de la formación de precios sigue siendo abundante, aunque en las últimas sesiones observamos una cierta merma de la misma que podría ser la antesala de un descanso o corrección en el corto plazo de los mercados.
Este cierto agotamiento de la tendencia alcista principal la observamos en la divergencia bajista en la Línea AD y el índice NYSE, lo que nos envía una señal de cautela en la toma de riesgo en las carteras, dado que está mostrando que la salud interna de mercado empieza mostrar síntomas de debilidad.
Importante recordar que mientras la Línea AD no vuelva a superar sus máximos históricos, nuestra labor será proteger la cartera y no realizar nuevas compras en renta variable por el momento. Si dicha señal de cautela se desactiva (Línea Ad rompe nuevos máximos nuevamente), nuestra predisposición volvería a ser alcista otra vez.

A lo anterior, se suma otro acontecimiento “atípico en los mercados” que suele suceder en contadas ocasiones, e históricamente ha sido el preludio de caídas en las cotizaciones. ¿A qué nos referimos? Cuando observamos una correlación sospechosamente alta y positiva entre la volatilidad ($VIX) y el índice S&P500, es decir, suben al unísono, está anticipando que los inversores están empezando a cubrirse ante un riesgo de mercado.

Como se puede observar, las grietas en los mercados empiezan a incrementarse considerablemente lo que es momento de “mantenerse al margen de aumentar el riesgo en las carteras” y tener la paciencia de esperar nuevos acontecimientos.
Recordar que mientras la liquidez siga fluyendo en los mercados, y observemos un aumento de los valores en máximos de 52 semanas, síntoma de fortaleza, cualquier corrección que se avecine será una excelente oportunidad de compra de renta variable. ¿Un descanso para seguir subiendo de cara al final de año?
“Siempre es demasiado pronto para retirarse”, Norman Vince Peale.
¡Un saludo a todos y mucha suerte en las inversiones ¡