Tal y como comentamos en el artículo de la semana pasada, la liquidez que es la savia que mueve los mercados ha vuelto a entrar en escena con fuerza gracias en gran parte a la maniobra de la Reserva Federal con el único propósito de mantener las bolsas en máximos históricos y enviar un mensaje de “efecto riqueza” a la población.
Quizás la liquidez puede por sí sola mantener a flote el barco (la economía) por un tiempo y los mercados, pero mientras el ciclo económico se empieza a deteriorar con cierta rapidez (empleo, gasto de los consumidores…), la historia nos dice que la liquidez deja de ser un viento de cola a ser una reparador de daños.
El ciclo manda, estamos en la fase tardía del mismo, pero mientras la música (liquidez siga fluyendo) debemos seguir bailando.

Dicha reciente avalancha de liquidez está favoreciendo que la amplitud de mercado haya mejorado con cierta notoriedad estas últimas semanas, alcanzando nuevos máximos históricos y acompañando a los índices en su escalada. ¡Excelente noticia para los activos de riesgo!

Lo que nos hace pensar que, por fin y después de 2 años adversos, este año podríamos tener el famoso Rally de Navidad que suele tener lugar desde los últimos 5 días hábiles de diciembre y los primeros 2 días de enero.

Lo llamativo, ante la alegría reinante, los Bonds Vigilantes que son los participantes del mercado de bonos (a menudo fondos de inversión, bancos o empresas de seguros) que compran o venden deuda pública, según la confianza que tienen en la gestión económica de un país, no han recuperado todavía la plena confianza en la economía americana.
Si bien, la Reserva Federal se está encargando en bajar los tipos de corto plazos con la ingente compra de letras del tesoro, los Bonds vigilantes parece que está vendiendo sigilosamente los plazos más largos, haciendo repuntar el tipo de interés del bono americano a 10 años.

En este contexto de contener a los mercados con más liquidez en el sistema ha tenido un principal damnificado, que es el DÓLAR y su continua depreciación (no pudo con la fuerte resistencia comentada) desde hace varias semanas. La estructura de largo plazo sigue siendo alcista para el billete verde y acercándose a la parte baja del canal formado desde hace más de una década. ¿La romperá o será un punto de inflexión importante?

En las actuales condiciones de mercado, el escenario más probable es que el S&P500 vuelva a alcanzar los máximos históricos y superarlos. ¿Y después? Mientras la liquidez siga fluyendo no se puede descartar cotas más altas en el corto plazo (semanas).

Por ahora, toca disfrutar el viaje a pesar de los excesos niveles de posicionamiento, de apalancamiento, de valoraciones históricas… Y por eso, en este contexto se requiere de la máxima rigurosidad en la selección de acciones/sectores con configuraciones alcistas que nos dé una magnífica oportunidad de ser aprovechada con un binomio rentabilidad-riesgo atractivo.
Desde el equipo de Vulcano Global Investments os deseamos FELIZ NAVIDAD y que paséis en estas fechas tan entrañables, unos momentos inolvidables, con vuestros seres queridos.
¡Un saludo a todos y mucha suerte en las inversiones ¡