Dejamos atrás un año 2025 donde los inversores, a pesar del gran susto provocado por la política arancelaria de Donald Trump a principios de año, han seguido disfrutado de rentabilidades muy atractivas alcanzando los índices bursátiles nuevos máximos históricos. Sin embargo, la depreciación del dólar para los inversores europeos que invierten con el billete verde ha dejado una imagen no tan espectacular como se podría esperar.
La historia reciente del mercado en los últimos 3 años ha sido excelente, dos años consecutivos de subidas del S&P500 superiores al 20% y un 2025 muy cercana a dicha cota, que convierte dicho tipo de comportamiento inusual.
En el contexto actual que nos movemos, 2026 será un año de incertidumbre, volatilidad y bandazos en los mercados, donde quizás presenciemos un techo de mercado de medio plazo que pondrá en valor a los inversores selectivos y de auténtica gestión activa.
En principio, el año podría comenzar bien en los mercados, conquistando nuevos máximos históricos (S&P500) debido a la buena salud interna del mercado (amplitud de mercado) donde el viernes pasado la línea avance-descenso (AD) volvió a romper máximos históricos, buen síntoma de que la mayoría de los valores acompañan las subidas.

La mejora de la salud interna del mercado viene de la mano de la inyección de liquidez colocada en el mercado que ha impulsado a las cotizaciones al alza y como ya hemos comentado en multitud de ocasiones es la savia que da vida a las bolsas.
Hecho que por el momento los inversores están respondiendo a las últimas caídas atendiendo al tradicional “buy the dip” y si el mercado sigue con la misma tónica, los índices deberían conquistar cotas más altas en el corto plazo.

Sin embargo, y aunque las condiciones actuales son aparentemente positivas para los activos de riesgo (las bolsas) en el corto plazo llevándonos a una predisposición a comprar renta variable de forma selectiva, no debemos olvidar que los CICLOS ECONÓMICOS son los que mandan y como ya hemos comentado en repetidas ocasiones estamos en la FASE FINAL (TARDÍA-Stage 5) del actual.

Nuestra hipótesis de Fase Final de Ciclo desarrollada en diferentes artículos (tipos de interés, alta valoraciones…) a lo largo de los últimos meses, se observa también en un comportamiento típico de que el ciclo económico actual está llegando a su fin (próximos meses), como es el incremento súbito de los precios de los metales que pondrá en jaque a la cadena de fabricación con un fuerte incremento en los costes de miles de productos. ¿Presiones inflacionistas a la vista?

Mientras sigan inundando de LIQUIDEZ al mercado, la fiesta continuará. Si bien, somos conscientes de que los riesgos van en aumento, así como la alta complacencia como el FOMO de los inversores actual es insostenible en el tiempo.
Así lo refleja el indicador de “Bull & Bear” elaborado por BofA donde acaba de activar señal de venta tras la fuerte actividad compradora de las últimas semanas.

Por ahora y de cara al corto plazo, toca seguir disfrutando del alivio que está provocando la liquidez e impulsando las cotizaciones al alza. Adicionalmente, la estacionalidad de las bolsas es positiva y favorece cierto tono alcista en las próximas sesiones.
Si bien, y como hemos comentado, el ciclo económico manda y el 2026 promete ser volátil y quizás presenciemos en las bolsas un techo de mercado de medio plazo.
Por último, desde el equipo de Vulcano Global Investments, no queremos dejar de aprovechar la ocasión, para desearles un 🎆Feliz 2026🎆 y que os traiga una inmejorable salud, una inmensa felicidad y una multitud de inversiones extraordinarias.
¡Un saludo a todos y mucha suerte en las inversiones!