Bajo una aparente calma del mercado, ¿alguna tormenta de verano?

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La excelente salud interna de mercado (la Línea AD rompiendo máximos históricos) está empujando a los índices bursátiles a seguir arañando posiciones al alza y conquistando nuevos máximos históricos sucesivos ante la incredulidad y el escepticismo de la comunidad inversora.

La comprensión de la tendencia de índice de referencia de Estados Unidos, el S&P500, está siendo cada vez más evidente (¿potencial formación de cuña ascendente con implicaciones bajistas?) gracias al empuje comprador del inversor retail cada vez más desatado y mostrando una actividad especulativa no vista desde el 2021. ¿Todo vale?

Sin embargo, la alta complacencia de los inversores no es señal de venta por sí sola, pero como habíamos comentado mientras no se perdiera el nivel de 6.200 puntos del S&P500 no tendríamos razones de fundamento para preocuparse. Condición suficiente para ver una corrección/descanso esperado de cierta magnitud que sería saludable para continuar la tendencia alcista de fondo en los próximos meses.

Lo llamativo es que el ápice de dicha cuña ascendente se encuentra exactamente en el nivel de los 6.400 puntos del S&P500, o lo que, en el mundo de las opciones financieras, se localiza el CALL WALL que debería actuar de resistencia del precio, lo que debería frenar al mismo en un primer momento.

De momento todo fluye gracias a la liquidez que es la savia que mueve los mercados y sostiene a las cotizaciones en lo más alto. Sin embargo, dicha situación podría revertirse rápidamente dado el período estival que nos encontramos junto a una estacionalidad favorable para la volatilidad, así como algún tipo de sorpresa en tema arancelario o bien, por un giro inesperado en la próxima reunión de la Reserva Federal que tendrá lugar esta semana. ¡Hagan sus apuestas!

Los mercados pueden seguir subiendo irracionalmente durante más tiempo y por nuestra experiencia la idea de buscar techos de mercado, aunque sea de corto plazo, con una salud interna de mercado sobresaliente rompiendo máximos históricos de forma recurrente, suele ser una estrategia poco inteligente.

Más aún, con la aparición semana tras semana de un aumento de acciones en nuevos máximos de 52 semanas, lo que pone de relieve una mayor participación que tira del mercado y por ende, mayor fortaleza del mismo.

Sin embargo, entramos en un período estival de poca actividad bursátil que viene de la mano de una estacionalidad positiva para la volatilidad junto a un estado de complacencia inversora llamativo (¿exagerado?), ingredientes suficientes para que el mercado proporcione un susto a los inversores, bajo una aparente calma del mercado.

¿Cuál es el mensaje que queremos transmitir? Todavía no es momento para tomar posiciones bajistas (cortos) dado que no existe ninguna señal de venta (nivel crítico en el S&P500 es el 6.200). Sin embargo, recomendamos máxima cautela en las posiciones largas dado que el riesgo en estos niveles ha aumentado sustancialmente.

“La mente es como un paracaídas, solo funciona si la tenemos abierta”, Albert Einstein.

¡Un saludo a todos y mucha suerte en las inversiones ¡